Mi bebé falleció

A veces, la vida y la muerte se juntan. Hay veces que se dan la mano en un espacio de tiempo tan efímero que duele. Hay bebés que nacen sin vida. Hay bebés que nacen pero al poco tiempo se van. Hay bebés que no se quedan, a pesar de todo. Hay bebés que vuelan demasiado rápido. Hay madres que paren pero reciben a un bebé sin vida. Madres que abrazan a sus bebés por un injusto tiempo. Madres que cantan y susurran palabras de amor a un bebé que no respira o que se apaga lentamente. Madres que nada más parir se despiden. Madres que a pesar de la subida de la leche, no tienen bebé que busca sus pechos. Estas mujeres, estos bebés y estas familias merecen respeto, atención, dedicación, cuidados y toneladas de empatía. Porqué la experiencia que tienen que transitar puede necesitar oídos, abrazos y silencios. Porqué la experiencia que vivirán es intensa, dolorosa, triste pero también puede ser dulce y amorosa. Para que los recuerdos no sean tan difíciles, para que los recuerdos puedan llegar a ser bonitos, a pesar de todo.

Laia Casadevall Castañé -Matrona

Qué te pareció?

Tags from the story
, ,