Al cumplir el primer añito

Hay que recordar que estos periodos son solo aproximados ya que dependen del desarrollo de cada bebé en particular y este de la maduración, el ambiente donde vive y  la estimulación con la que cuente.

Los bebés en esta etapa continúan deleitándonos día a día con sus gracias y sus nuevas adquisiciones. Por ejemplo con el lenguaje ya que comienzan a emitir sus primeras palabras acompañados por gestos de los más divertidos. Ahora sus actos también están dirigidos hacia  otros. Disfrutan jugando a las escondidas y perciben señales (noción de tiempo, antes y después) por ejemplo el sonido del llavero al llegar  mamá o papá o al colocarle el babero sabe que va a comer. Es muy importante avisarles todo lo que les vamos hacer, de esta forma los bebés podrán anticipar y organizarse física y mentalmente, antes de comer, bañarlos, vestirlos, acostarlos, etc.

Continua imitando ciertas acciones como aplaudir o golpear la mesa pero se le agrega intencionalidad a sus actos. Se interesa por objetos de colores llamativos, que realicen algún sonido y que se desplacen, los explora constantemente al agitarlos, al golpearlos,  balancearlos,   arrojarlos y llevándoselos a la boca.

En esta etapa sigue descubriendo partes de su cuerpo, al juego con sus manos de los primeros meses se suman sus pies y genitales. Algunos bebes en esta edad se desplazan gateando o sentados sobre alguna de sus piernas o cola, otros niños en esta etapa comienzan a pararse con apoyo y a dar pasitos laterales. No hay que exigirles más de lo que cada uno  puede dar para que no se frustren, porque ellos en este momento se están exigiendo solos, están utilizando todas sus destrezas, cuando le hacemos hacer algo para lo que el bebé no está maduro, lo hacemos sentir incompetente. El bebe ejercita hasta donde puede por eso esta tranquilo y seguro de sus movimientos. El movimiento armónico necesita una base, una organización. Esto no significa dejarlo solo sino por el contrario estar atento  y proporcionarle los objetos que más le gusten y que acompañen la etapa que atraviesa, al conocerlo y respetarlo le estamos enseñando con amor que confiamos en él y en sus capacidades.

Cuando nuestro niño posee alguna patología detectada por el pediatra o cuando notamos que “algo no anda bien” debemos consultar cuanto antes para comenzar a implementar Estimulación Temprana y de esta forma brindar a nuestro hijo la ayuda que necesita para poder desarrollar sus capacidades al máximo. Siempre respetando al niño y a sus deseos, conociéndolo, brindándole amor y confianza.

Hay que tener siempre presente que los bebés van a desplazarse para buscar – alcanzar lo que atrae su  atención, lo que les gusta, lo que desean. Por momentos se quedarán muy tranquilos y serios pero no por aburrimiento sino por concentración, al igual que nosotros cuando disfrutamos de una buena lectura o película.

Teniendo en cuenta la etapa en que se encuentra nuestro niño podemos ofrecerle distintos elementos que lo estimulen o acompañen siempre nombrándoselos para continuar ampliando su vocabulario teniendo presente que primero comprenderá el significado de las palabras escuchadas y mas adelante las podrá reproducir. Por ejemplo si ya gatea podemos ofrecerle objetos que rueden al movimiento de sus dedos o manos como pelotas (tener en cuenta el tamaño de sus manitos para que la pueda tomar) o autos con ruedas fijas que no se saquen. Si ya se sienta se le pueden ofrecer objetos que permitan el “meter y sacar” por ejemplo compoteras, palanganas o paneras plásticas con pelotas, servilletas de tela, peluches chicos y cualquier objetos seguro que no pueda ser aspirado por el bebé o lo pueda lastimar. Cuando comience a pararse lo ideal es colocar los objetos de su interés  sobre una silla firme o sobre un sillón o cama para que él se pare y los tome y a la vez  pueda jugar sobre esa superficie con apoyo.

Para que esto ocurra naturalmente es imprescindible que como adultos responsables le brindemos un ambiente seguro para que se desplace, un ambiente supervisado. Por ejemplo tenemos que estar atentos a la vestimenta debe ser ropa que permita libertad de movimientos en especial en los brazos, las muñecas, piernas y pies. Tener especial cuidado con los baberos ya que el bebé al girar o  desplazarse puede lastimarse. Tenemos que estar atentos a todo lo que sobresalga como manteles con objetos encima, cables por ejemplo de electrodomésticos o teléfonos, cuchillos, plantas ya que seguro despertaran su interés. Hay que prestar especial interés a los enchufes, las esquinas de los muebles, las sillas pesadas, las puertas de los muebles bajos, puertas abiertas en general, al baño y los inodoros, los productos de limpieza,  los objetos pequeños como monedas o botones que pueden ser aspirados,  los balcones o ventanas bajas ya que todo es nuevo y llama  su atención.  No hay que paralizarse y saber que esto recién comienza, tenemos tiempo de adaptarnos y adaptar nuestro hogar, además  hay saber que hoy en día se cuenta con innumerables accesorios que ayudan en esta especial etapa, por ejemplo tapa esquinas o protectores para enchufes, o traba puertas. Sobre todo hay que guiarse por el sentido común sabiendo que este es el momento en que la casa comienza a modificarse , todo cambia de lugar ,todo se coloca a otra altura sobre todo los objetos que queremos preservar o los que puedan ser peligrosos para el bebé. Comienza a ser un hogar con chicos.

Debemos conocer y respetar dándole mucho amor a nuestro niño que está comenzado a transitar esta hermosa etapa donde todo les llama la atención y todo es maravilloso a sus ojitos. Es todo un mundo nuevo que se abre ante ellos.

Romina Deguer

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