Invertir en nuestro bebé

Cuántas veces contamos que participamos de un taller relacionado con la maternidad y crianza de nuestros hijos o solicitamos un asesoramiento y nos dicen: ¡¡¡Esas son pavadas tiras la plata!!!

Las familias a las que he acompañado en algún taller, curso o asesoramiento saben que el aprender sobre estos temas reduce considerablemente los gastos de un hogar.

Te das cuenta que tu hijo será feliz por muchos momentos compartidos, por una caricia a tiempo, por masajes, por compartir experiencias, por acompañarlo durante una crisis, por abrazarlo y contenerlo al llorar. Eso no se compra, no necesitas endeudarte para darle lo mejor a tu bebé. Solo debes saber que necesita, por qué lo necesita y cuándo.

Una mamá embarazada en ocasiones se encuentra muy vulnerable y los mensajes que recibe del afuera son vas a necesitar esto y esto y esto… Comprate tal crema, tal mecedora, corralito, cuna, cochecito, almohadón, ropa…

En Esperando al bebé conversamos mucho y también bañamos un bebé, lo vestimos y le  cambiamos pañales. Con ese simple acto aprendemos, nos quitamos miedos, ganamos confianza y vemos que no es mucho lo que necesitamos pero sí debemos saber cómo usar y aprovechar cada cosa.

¿Cuántas familias se endeudan o sufren económicamente tratando de comprar todo para su bebé porque les dijeron que todo eso era necesario para poder criarlo? Y cuánto más caro mejor. Y la verdad es que hay productos muy buenos, básicos pensados para la piel del bebé que no tienen un hermoso empaque y por lo tanto son económicos.

¿Cuántas cremas y accesorios le ofrecen a una mamá que quiere amamantar? ¿Cuántos necesita realmente?

Alimentar a tu bebé no tiene costo, es casi gratis te diría pero hay ocasiones en las que necesitas un acompañamiento para luego poder continuar sin necesidad de gastar en leches de fórmula, mamaderas, chupetes, pezoneras y cientos de artefactos que te ofrecen como indispensables.

En Jugando con mamá no tenemos juguetes caros tenemos elementos especiales y muchas vivencias compartidas. Seguramente les llamará la atención si les ofrecemos juguetes novedosos pero dudo de que se rían y disfruten como lo hacen con una gran tela y globos o con simples burbujas.

Nada es más divertido que abrazar a alguien querido, compartirle algo rico, que nos haga caras chistosas, que se esconda detrás de un pañuelo, que me lea un cuento, correr con un amigo…

Criar bebés es natural, parte del amor, de poner el cuerpo y el alma. Vivimos en una sociedad moderna y por lo tanto vamos a necesitar realizar gastos para darle un techo, pañales, abrigo y demás, no lo niego, pero quiero hacer hincapié en lo que necesita un bebé como cría humana.

 

Brazos que contengan, ojos que miren, voces que acompañen, pechos que alimenten, piernas que guíen y corazones que amen.

Si no tenés brazos, si no tenés ojos, si no tenés voz, si no podes amamantar, si no tenés piernas de alguna forma lo vas a compensar.

Lo que no te puede faltar es amor y ganas de darle lo mejor de vos a tú bebé.

 

Siempre les digo que crecen muy rápido y debemos tratar de disfrutarlos y de que nos disfruten todo lo que podamos. El amor y el cuidado que reciben desde pequeños es ese lugar seguro que les permite salir adelante ante cualquier adversidad.

Nada es más valioso que nuestro bebé y todo lo que inviertas, tiempo o dinero, en aprender sobre sus necesidades jamás será una pérdida.

Hay notas, publicaciones, imágenes, videos, asesoramientos y talleres a disposición de las familias en casi todos los lugares del mundo. Aprovechalos, vale la pena!

 

Romina Deguer

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